Restaurantes que venden lo que deben regalar: el caso del agua disfrazada de cortesía
junio 24, 2025 17:03
En muchos restaurantes de México, pedir agua puede convertirse en una trampa disfrazada de cortesía, pues en lugar de ofrecer un vaso de agua, algunos establecimientos entregan directamente una botella que terminan cobrando sin advertencia previa. Esta práctica no solo raya en lo abusivo, sino que también cuestiona la ética del servicio. El artículo 28 de la Ley de Establecimientos Mercantiles, respaldado por Profeco, establece con claridad que los restaurantes deben proporcionar agua potable gratuita si el cliente la solicita. Al no hacerlo, están violando un derecho básico del consumidor, disfrazando un servicio obligatorio como un producto comercializable.
Más que un simple descuido, cobrar por agua sin informar puede interpretarse como una forma encubierta de lucro a costa del desconocimiento del cliente. No se trata solo del precio de una botella, sino del principio de transparencia y trato justo. En un entorno donde los comensales confían en la buena fe del establecimiento, imponer cargos por algo que por ley debe ser gratuito revela una cultura de abuso disfrazada de normalidad. El agua no es un lujo: es un derecho básico que debería servirse con la misma naturalidad con la que se entrega un menú.